Circunstancias externas
¿Cuántos de nuestros pasos pueden realmente ser controlados?
¿Cuánto de aquello que proviene de adentro puede ser sujetado, domado?
Antes de colapsar en el intento fallido de racionalizar una emoción que se vuelve sentimiento.
Es menester reconocer la responsabilidad del entorno sin culpabilizar, dado que es inviable arrancarse el estómago y el corazón e impactarlos contra esta pared de cristal falso.
Porque es improbable erradicar la existencia propia de la memoria ajena, dado que es improbable erradicar la existencia de esos seres que socavan la memoria.
Toca recoger el delantal, la sombrilla, el bolso, la carpeta, la paciencia y la resignación a la par en que se mira como todo se obstruye, se malogra, se agota y se pierde.
Porque así es la vida, a veces-
Porque hay días así en la vida, a veces.
…
¿Cuánto de lo que decimos puede ser filtrado?
Cuando la vista de las decisiones ajenas se vuelve ominosa y amenaza directamente estos mis cimientos de arena y arcilla.
Cuando reproches y quejas evitables cruzan la mirada de quien no soporta el ruido y la existencia pesa.
Manuscrito en Cuaderno de Sensorialidad Rosada.
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