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Mostrando las entradas de diciembre, 2025

Timidez encantadora

Existe un punto intermedio en donde el mundo real y el de los sueños convergen. Cuando la fuerza de esas incansables ventanas comienza a desvanecerse, a flaquear, los sucesos que se viven se entremezclan con los que se perciben, un mundo nuevo se crea, uno que existe en su inexistencia. Fue en ese punto intermedio que lo vi, que lo soñé. Tras escuchar por horas el ruido del motor del transporte público, una se imagina el ruido de las vías del tren surcando por los rieles que cruzan montañas, unas montañas que jamás he visto, con un ruido del tren que jamás he pisado. Quizás también pro eso fue fácil imaginar estar surcando a través de un clúster de estrellas, con los ojos cerrados, al mirar por la ventanilla. Los sueños también utilizan información de aquello vivido durante el día. Quizás fue por haber hablado con vos sobre las estrellas que muy a menudo olvido, incluso por las noches. Duele vivir recordando todo lo que se puede recordar durante un solo día, incluso una semana. Por eso...

Túnel de lucecitas (total despropósito)

El transporte universitario avanzó con violencia esas dos últimas cuadras que faltaban para llegar a mi destino. Si no hubiese sido por haber girado una esquina, y el hecho de que quedaba yo nada más, no me habría exaltado tanto. "Rencor con rencor se paga", dije alguna vez yo, como un mantra. Ahora, sin embargo, me gusta aprovecharme de mi ser olvidadizo. Al rencor, con olvido se apacigua. Pensé tras despedir con un beso al aire a aquel colectivito. Pero, ¿qué es exactamente el olvido? Quizás el olvido es esa lechuza que cruzó por encima de mi mirada, y solo pude adivinar que se trataba de esa ave por su hábito nocturno y silueta característica en la penumbra. ¿Cuándo fue la última vez que vi uno? Seguro en más de una ocasión lo hice, desde aquella vez, pero solo vi, y me olvide de mirar. Desde aquella vez que vi, o escuché, a esa lechuza, al lecucho poropopó, lecuchito poropopito, cuyo sonido me gustaba imitar, causándole sustos a mi Gracia, causándole gracia a mi Priscila....