¿Qué sucedió acá?

  • Basura.
  • Pasto pintado.
  • Flores.
  • Macetas caídas.
  • Decoración.
  1. Inicio: Flores.
  2. Desarrollo: Pasto pintado, basura, macetas caídas.
  3. Cierre: Decoración.

        Las mañanas de sábado, para mí, son sinónimo de flores. En institución en donde estudio, al parecer, tienen la manía de mantener sus jardines con una constancia admirable. El problema que tienen, me he dado cuenta, es que sus flores no duran mucho, por lo que deben reemplazarlas seguido. Para alguien más, ha de ser un perjuicio, para mis ojos, sin embargo, es una bendición.
        Cada sábado vengo a encontrarme con una variedad cautivadora de colores nuevos. Aromas y formas seductoras que me hacen querer tomar el camino de la pintura que en muchas ocasiones contemplé pero que, por falta de voluntad y talento, terminé trocando por la fotografía.
        Hoy, sin embargo, he venido a hallar una escena desconcertante.
        En mi paso por la entrada, ya pude notar una diferencia a lo lejos, y antes de que mis pies se posaran sobre el pasto, ya era evidente. En el mismo pasto hallé el primer indicio; sus verdes y maltratadas hojas estaban pintadas con franjas blancas, con cal, el utilizado para delimitar el perímetro de una cancha de juego.
        No tuve que dar muchos pasos más antes de notar el siguiente indicio, la basura. Servilletas blancas, envoltorios rojos y amarillos, bolsas de plástico que pintaban el suelo con su variedad nada agradable.
        En mi subconsciente ya había analizado la situación y sacado una conclusión a priori, pero antes de ordenar de manera consciente mis pensamientos, una leve desolación le llegó a mi corazón.
        Una macetita, que había contenido a una de las flores amarillas más vistosas y coquetas que había visto, pero ahora esa macetita yacía volcada, el contenido, pisoteado. Al pasar la mirada, pude ver que no era la única víctima.
        Dos, tres, cuatro macetitas volteadas, plantitas pisoteadas. Cuando me senté a lamentar el hallazgo, en mi mente llegó la imagen de un recuerdo. En la media noche, antes de esa mañana, regresando de mi viaje universitario habitual, pasé en frente de este recinto, camino la penumbra que lleva a casa.
        El brillo y el color de unas decoraciones llamó mi atención, en ese momento había un par de personas retirando lo que quedaba.
        Supe ahí con certeza. Aquí hubo un festival y estos, los vestigios de una celebración.

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